Recuerdo la primera vez que la vi. Resaltaba considerablemente sobre el cristal de un escaparate que te llenaba la vista con vestidos de llamativos colores y tallas imposibles.
Sin embargo, fue esa palabra la que llamo mi atención. No conseguía ver qué significaba, y tampoco entendí a por qué decían que aquellos vestidos lo eran, que eran MODA.
Busqué y pregunté, y tras muchas opiniones encontré mi respuesta a esa pregunta que me surgió aquella tarde: ¿A qué llamamos MODA?
En mi opinión no es solo cuestión de un vestuario, es mucho más, es una ideología, una costumbre e incluso un estilo de vida.
Se trata de un medio por el cual podemos conocer nuestra insaciable curiosidad y descubrir que tras las fronteras que, constantemente, nos ponen. Hay un mundo de hallazgos sin límites donde elegir cuál será nuestro reflejo.
''Fashion victim'', ''Friki'' u "Out-fashioned'' son términos insignificantes que en realidad no etiquetan lo que eres, puesto que cada una de nosotros se sorprende, se reinventa y ve el mundo de distinta forma que el de al lado. Somos como un lienzo personal donde pintamos a nuestro antojo, donde todo está permitido, sin reglas ni ataduras, donde el protagonista eres tú.
Y lo mejor de todo es que la riqueza de lienzos que nos rodean está llena de detalles, todos diferentes y, a su manera, únicos, que a simple vista escapan, pero que si te interesa estar más atento apreciarás.
A decir verdad no existe una definición exacta para esa palabra, sino millones de ellas. ¿Lo has pensado alguna vez?
No es tan complicado como parece, y yo ya he conseguido mi respuesta:
No somos lo que nos gusta, nos gusta lo que somos, porque, al fin y al cabo, nosotros somos la MODA.
Lily Martínez Fernández, 2º BAC C
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