31 may 2011

Jóvenes y alcohol Aumenta el consumo de alcohol en la adolescencia


E n la actualidad asistimos a una creciente demanda de información sobre los patrones de consumo de alcohol en nuestra sociedad. La accesibilidad de los jóvenes a las bebidas alcohólicas es cada vez mayor, a pesar de las prohibiciones impuestas de su venta a menores, y la edad media de inicio en el consumo de alcohol entre los escolares es ya de 13 años (y bajando); la edad media de inicio de consumo semanal se sitúa en los 14 años, y las chicas registran mayor prevalencia de consumo de alcohol, aunque en cantidades menores. Además, el 84 % de los escolares ha consumido alcohol en alguna ocasión, y el 44% lo consume, al me-nos, una vez a la semana. Un 80% de las muertes registradas entre adolescentes se deben a causas violentas y, dentro de ellas, las relacionadas con drogas o alcohol representan el 50%, existiendo un mayor porcentaje de suicidios en los adictos a estas sustancias. Pero...
¿Por qué beben alcohol los jóvenes?
Entre las razones que ellos mismos indican, destaca la creencia de que el alcohol produce una potenciación de la actividad psicofísica (alegría, euforia, superación de la timidez y retraimiento, mejoría del estado de ánimo, etc.), lo que aumenta la posibilidad de diversión e integración dentro del grupo de amigos donde la mayoría consumen.
En resumen, los motivos principales que el mundo adolescente o juvenil usa para explicar el con-sumo de bebidas alcohólicas son:
<Es un modo de "ponerse alegre", "alcanzar el punto".
<Es una forma de búsqueda de afiliación, con imitación de conductas, con consumo que ve-ces se impone desde el propio grupo de amigos en el que se participa.
<La presión social, en ocasiones producida desde la publicidad.
<Desinhibición, superación de la vergüenza.
<El consumo actuaría como un modelo de imitación y expresividad de la edad adulta.
¿Qué, cuánto y cómo consumen alcohol los adolescentes?
Los períodos de bebida se suelen concentrar durante el fin de semana o en períodos festivos, lo que conlleva a alteraciones del orden público o a accidentes de tráfico.
<Suelen beber cerveza entre semana y bebidas de alta graduación (combinados) durante los fines de semana. Estas últimas son las preferidas de los jóvenes.
<Consumen alcohol fuera de casa y en espacios donde se producen las relaciones sociales entre los jóvenes.
<Sus creencias predominantes sobre el alcohol siguen destacando sus “efectos positivos”, los cuales hemos visto anteriormente, dejando los aspectos negativos “para los demás” y pensando “eso no me pasará a mí”.
Qué efectos tiene el alcohol
El alcohol, no debemos nunca olvidarlo, pro-duce múltiples problemas físicos y psicológicos aunque se tome “sólo los fines de semana”, y como tiene efecto directo sobre el cerebro reduce la concentración y los reflejos afectando el rendimiento escolar. También produce síntomas físicos, pues afecta al hígado y al estómago, aumenta el riesgo de muerte o invalidez por accidente de tráfico, y aumenta el riesgo de contactos sexuales precoces y así los embarazos no deseados y enfermedades de transmisión sexual.
Además, si el alcohol se usa como forma de disminuir la ansiedad social, el adolescente se acostumbra a manejar su ansiedad y sus problemas utilizando alcohol, y no aprende a resolverlos por sí mismo.

La moda del botellón
Un botellón es una reunión masiva de gente, en espacios abiertos de libre acceso, para consumir la bebida que han adquirido previamente en comercios, escuchar música, y hablar.
Se suele realizar en lugares públicos como parques o zonas de vía pública. En muchas ciudades se ha llegado a centralizar en un lugar concreto hasta el punto que se han llegado a reunir miles de personas.
Se dice que sus orígenes surgieron en los años 80 entre jóvenes de clase obrera, que normalmente se reunían en plazas o parques para beber en grupo como alternativa barata al mayor precio de las consumiciones en bares o pubs, aprovechando el clima benigno, y paliando la dificultad de celebrar encuentros numerosos en domicilios, así como la necesidad de relacionarse en un ambiente distendido, antes de dirigirse luego a locales de ocio. Esto no era un fenómeno de masas como lo fue después, pero se puede considerar su raíz.
Todo esto dio lugar a muchas críticas hacia el botellón por parte de las autoridades, padres y madres de los jóvenes implicados y los vecinos, debido al ruido que se produce a altas horas de la madrugada y a la abundante suciedad que se deja. Aparte de las anteriores cosas, también se producen graves intoxicaciones etílicas y bastante vandalismo, como peleas y destrozo de establecimientos.
Los “botellódromos”
En enero de 2007, la ciudad de Granada inauguró un botellódromo con la idea de que los jóvenes pudieran ingerir alcohol sin riesgo de ser multados y además, sin molestar a los habitantes de la zona. La ley antibotellón de Andalucía dio poder a los ayuntamientos para habilitar más zonas públicas de ocio para los jóvenes, así que las demás ciudades andaluzas inaugurarían pronto su propio botellódromo.
La creación de los botellódromos creó cierta controversia en el sector empresarial andaluz, desde el cual reclamaban que cualquier espacio público que se habilitase para el botellón cumpliera los mismos requisitos exigidos a espacios hosteleros.
Ley Antibotellón
Debido a todos esos problemas sociales que generaban esas actividades, el Ministro del Interior propuso en febrero de 2002 una ley conocida como la "ley antibotellón", en la que se regulaban los horarios de venta de alcohol y no se podía consumir en la calle, etc. Debido a las críticas y a la resistencia de la gente, la ley no se aprobó, y el gobierno dejó de lado el proyecto. Sin embargo, varias Comunidades Autónomas aprobaron parte de la ley (como limitar los horarios de venta de bebidas alcohólicas en comercios y prohibir el consumo en la calle). En Madrid, Comunidad de Madrid, Castilla y León, Canarias y Comunidad Valenciana, quien no cumpliera con las normas establecidas se le sancionaba con una multa de 300 euros. Por motivos ideológicos estas medidas han sido criticadas, pero están implantadas en otros países.
Otras Comunidades Autónomas han utilizado otras estrategias, como por ejemplo, en el caso de Extremadura, se aprobó una ley llamada "Ley de Convivencia y Ocio", que consiste en regular dónde se puede y no se puede organizar un botellón para así evitar conflictos. Aunque persigue duramente la venta de alcohol a menores o su consumo. Este modelo ha hecho que gobiernos locales o autonómicos, como la ciudad de Salamanca o Andalucía. En Córdoba, el ayuntamiento tenía el control de y penalización del fenómeno, y autorizaron la creación de espacios específicos, llamados "botellódromos". En esas zonas se pretende no causar molestias a los vecinos, y se ofrecen elementos de higiene y seguridad, como urinarios públicos, bastantes contenedores de basura y vigilancia respecto a quién compra alcohol (para evitar que los menores consuman). Pero, sin embargo, el uso de los “botellódromos” es escaso, ya que está fuera de la localidad y tiene mal acceso para ir a pie.
www.sindicdegreuges.gva.es/2005julio_c.htm
El botellódromo en Alicante: el “Volvotellódromo”
Los vecinos de Alicante se quejan constantemente de los botellones, ya que son molestos y además ensucian las calles. Debido a esto, el Ayuntamiento de nuestra ciudad propuso crear un “botellódromo” en el puerto. Consistiría en habilitar una zona en el recinto de la Volvo, en el muelle 10 del puerto, para que los jóvenes pudieran consumir alcohol de forma controlada y vigilada con la colaboración policial.
Las asociaciones de vecinos de las zonas afectadas por el botellón aprobaban la apertura de un recinto dedicado al ocio de los jóvenes porque esto les alejaría el problema, pero también estaban de acuerdo en que un “botellódromo” fomentaría el consumo de alcohol entre jóvenes.
La autoridad del puerto de Alicante, tras analizar los pros y los contras que conllevaría ceder una porción de su terreno y cómo esto afectaría al Muelle 10 para dedicarlo a una actividad como es el botellón, ha decidido rechazar la propuesta de la alcaldesa de Alicante.
Tras el rechazo por parte del puerto, el Ayunta-miento continúa la búsqueda de un recinto para realizar esta actividad que no esté alejado de la ciudad pero que a su vez no cause molestias a los vecinos.
El delegado del Gobierno en la Comunidad Valenciana, Ricardo Peralta, también se ha unido al sector más crítico y ha manifestado que "duda" de que "la mejor forma de actuación" para reducir el consumo de alcohol sea un “botellódromo”.
Por su parte, el Director Técnico del Plan Provincial de Drogodependencias de la Diputación, el psiquiatra Bartolomé Pérez, alerta de que la autorización del “botellódromo” multiplicará entre los asistentes el consumo de otras drogas, como la cocaína, el éxtasis, las anfetaminas y las sustancias alucinógenas.
Ocio alternativo
En el periódico Información del día 6 de mayo de 2010, la alcaldesa de Alicante, Sonia Castedo, aseguraba que si bien desde el Ayuntamiento no han hablado con representantes del Consejo de la Juventud para tratar la problemática del botellón "porque no se han puesto en contacto con nosotros", sí lo han hecho con las personas que lo practican durante los fines de semana. Al respecto, la primera edil señalaba que los jóvenes les han trasladado su opinión de que "la solución es difícil y que es común en cualquier ciudad", pero indicó que se hallan a la espera "de ver qué alternativas se les plantean para ver si les gustan y si tendrían buena acogida".
Fuentes próximas a la alcaldesa explicaron que personal del Ayuntamiento -todo indica que hayan sido efectivos policiales- llevan tiempo hablando con los jóvenes que practican el botellón durante los fines de semana para ver qué hacen y qué les mueve a reunir-se. Las mismas fuentes destacan que a través de esta fórmula se ha constatado "que hay muchísima gente que no va a beber".
Al margen del estudio de posibles alternativas, desde el Ayuntamiento continúan programando actividades de ocio nocturno alternativo "para sacar a la calle" eventos "donde no se moleste a los vecinos". La edil de Juventud, Laura Chorro, presentó hace unos días un nuevo programa nocturno denominado "Contraste de culturas musicales", con los conciertos de los gru-pos alicantinos Flying Pig Matanza, Madre Máquina y The Grave Yatch Club, combinados con circo, malabares y actuaciones tradicionales de "dolçaina i tabalet" en la zona del Centro Comercial Panoramis, destacan-do que esta iniciativa da "continuidad" a otras como la noche de los institutos o las veladas en Gabriel Miró, entre otras.

El consumo de alcohol entre los jóvenes en otros países
En Alemania, el consumo de al-cohol por jóvenes no se popula-rizó hasta el 2006, pero desde entonces se realiza mucho.
En Reino Unido era y sigue sien-do habitual que los jóvenes con-sumieran alcohol delante del pub donde se disponían a ir luego y después siguen consumiendo en la calle. A partir de 1997 la policía podía y puede confiscar alcohol a la gente si se está consumiendo en lugares públicos si provocan altercados. En muchas ciudades de ese país hay señales en las que se indica que está prohibido consumir alcohol en algunas calles, con la penalización de £600 (900 €) a quien consuma alcohol en esa calle.
En cambio, en Rusia es un hábito tradicional. Los bebedores se reunían y compraban el vodka, consumiéndolo en la misma puerta de la tienda. Pero tras la caída del comunismo, llegó mucha afición por la cerveza entre los jóvenes, y en 2005 los parlamentarios rusos tuvieron que prohibir el consumo de bebidas alcohólicas en lugares públicos, pero aún así los jóvenes siguen consumiéndolo.
En Francia, por ejemplo, no existe la costumbre del botellón, pero en algunos lugares de París, como la plaza de Saint-Michael, se realizan reuniones de jóvenes, aunque no se localizan fenómenos parecidos al “botellón español”.
En Suiza, desde el verano de 2008, sorprende a las autoridades del país el fenómeno del “botellón”.
¿Qué se opina del tema en el IES Playa San Juan?
Hicimos algunas preguntas a varios alumnos del centro elegidos al azar, y de sus respuestas hemos sacado estas conclusiones (que no tienen ningún carácter científico, sino meramente orientativo):
nMuchos jóvenes salen de botellón casi todos los fines de semana, y mayoritariamente para una cosa: divertirse con los amigos y pasarlo bien.
nSuelen mezclar las bebidas alcohólicas con bebidas gaseosas, muy pocos mezclan con otras bebidas.
nSuelen hacer los botellones en lugares públicos, la mayoría en parques.
nPero no todos se emborrachan mucho, algunos beben lo justo simplemente para ir más animados, sin afán de poner en peligro sus vidas por alguna intoxicación etílica.
nLos licores que más se suelen utilizar en los botellones son el ron y el vodka, mezclados con la bebida gaseosa que más se utiliza: Coca-cola.
nA pesar de tener otras actividades que realizar el fin de semana, se deciden claramente por el botellón, pues afirman que es más divertido realizar un botellón que cualquier otra actividad.
En conclusión, el botellón es el fenómeno preferido por la mayoría de los jóvenes entrevistados en nuestro centro, y no están dispuestos a dejarlo para sustituirlo por otras actividades que podrían realizar en el horario nocturno del fin de semana.
Y tú, ¿qué opinas?
Daniel Berdonces, Aarón Fernández y Emilio Wagner, 4º ESO DIV.

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