“Hace aproximadamente 4 meses empezó mi nueva vida en La Cerdanya, una zona del Pirineo catalán.
Al principio todo me resultaba impresionante, el paisaje es increíblemente precioso, todo rodeado de montañas llenas de nieve. Se puede ver Andorra y todo el Pirineo francés. Las casas están todas hechas de madera y piedra, ya que en esta zona no te dejan construir de otra forma.
Hay algo que he visto y que me llama mucho la atención, y es que no hay prácticamente nadie que no hable catalán. Es ahora cuando me doy cuenta de la importancia que tiene el valenciano. La verdad es que me hubiera gustado hablarlo más, ya que aquí me hubiera servido de mucho. Así que ahora mi pensamiento ha cambiado y creo que se debería practicar más el valenciano en nuestra comunidad, aunque claro, cuando tocaba estudiarlo, pues no hacía mucha gracia.
La verdad es que cada día que conozco algo de esta zona me enamoro más y más de ella. Estoy cerca de Andorra, a tan sólo unas calles de la frontera con Francia y a un par de horitas de Barcelona. Bueno, claro, que no se me olvide mencionar los 15 minutos que hay a las pistas de ski, pues no hay nadie aquí que no lo practique. Creo que de lo que más enamorada estoy es de ese deporte. Bueno, en verdad del snowboard, que ha sido mi más grade descubrimiento y que estoy estudiando para en un futuro dedicarme a ello. Aquí en mi pueblo hay un lago precioso que en invierno está congelado, y se puede andar por encima de él, sólo que está prohibido hacerlo lógicamente por seguridad.
Sinceramente no cambiaría mi nueva vida, pero sí que extraño el instituto. Allí se han quedado mis mejores recuerdos pero no sólo de los recreos, sino de todo: profesores que han sabido ayu-darme y motivarme para hacer algo de mi vida, las clases, excursiones a museos, los pasillos… Pero lo que más se extraña es aquello de sólo tener una responsabilidad, levantarte, ir a clase y cumplir medianamente con las obligaciones. Cuando sales del instituto cambia todo con ello: empiezas a ponerte metas u objetivos que cumplir (aunque eso es lo más fácil), y lo complicado es ponerlo en práctica. Pero sólo es cuestión de saber lo que quieres y cómo lo quieres, poner manos a la obra y ¡hala! a construir una vida”.
Florencia Prósperi, antigua alumna del IES Playa San Juan. Marzo de 2010
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